Sociedad

COLUMNA OPINIÓN

¡Vamos hacia el Paro Nacional por las condiciones de la educación y las familias de estudiantes!

En medio de las contradicciones de los partidos del régimen con su tregua al gobierno y pactos de "unidad nacional", los y las trabajadoras de las áreas de la educación tienen una voz por alzar, porque las condiciones de vida son esenciales en el proceso educativo, ¡vamos por la movilización!

Lunes 27 de abril de 2020 | 08:08

Por la cara de la moneda, nos dicen que ha sido un grave error cerrar los colegios vulnerables (según Mañalich desde el Minsal), que el sist. educativo por completo se ha logrado ajustar a esta realidad (según Figueroa desde el Mineduc) y que en mayo comienza el retorno gradual de los estudiantes al aula (según Piñera); mientras que por el sello de la misma moneda oímos que las vacunas a los estudiantes vulnerables se suspendieron por falta de stock (según varios alcaldes), que nos acercamos al peak de esta pandemia (según los expertos en salud) y que cerca del 40% de los apoderados no enviarán a sus pupilos a clases durante todo el 2020 (según encuesta de la AChM).

Es indiscutible el hecho de que el gobierno ha tenido que retroceder constantemente en sus políticas respecto de la vuelta al aula. Y claro está que no ha sido debido a su voluntad política (como vimos en los dichos del primer párrafo) sino que al gran rechazo que ha provocado en los trabajadores y trabajadoras la perspectiva de exponer a sus hijos en medio de una pandemia mundial. De hecho la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) comprobó mediante una encuesta que casi el 97% de la población encuestada no está de acuerdo con la asistencia de los estudiantes a clases durante todo el primer semestre, lo que es reflejo de contradicciones como el hecho de que para el ministro de salud los niños “enferman pero no mueren por este virus”, mientras que para Giuseppe Remuzzi, (exdirector de Medicina del hospital Papa Juan XXIII, Italia) “es una enfermedad de la que uno muere. No solo los ancianos, sino también los jóvenes”.

Las y los profesores junto a todos los trabajadores de la educación, padres y apoderados han dado sus opiniones también, manifestando estar en contra de la vuelta a clases en condiciones de peligro o amenaza para la salud de los estudiantes y funcionarias; también han realizando acciones de unidad obrera como en Antofagasta, donde desde el Sindicato del Colegio de Providencia y el Comité de Emergencia y Resguardo, han estado organizando ayuda para las familias más afectadas por las medidas anti trabajo de Piñera.

En tanto el CdeP, principal organizador de los profesores y profesoras, ha mantenido su postura de permanecer en teletrabajo, aislando al gremio de las discusiones principales de las condiciones de la clase trabajadora y así negando la centralidad de que avancemos a tomar medidas sobre los ataques que venimos recibiendo (los más de 300 mil trabajadores despedidos durante marzo, y más de 700 mil trabajadores que han sido suspendidos son ejemplos de esos ataques).

¿Qué medidas podemos tomar?

Este lunes 27 muchos profesores y profesoras volveremos a nuestros trabajos a realizar turnos parciales y otros al teletrabajo, a pesar de tener muy claro que eso no asegura ni los contenidos ni los aprendizajes que nuestros estudiantes tienen derecho a recibir. En caso de volver éstos al aula, tenemos la absoluta certeza de la incapacidad infraestructural y de insumos que existe en los colegios (y no desde esta pandemia, sino como una característica casi histórica del sistema educativo chileno), por lo tanto, entendemos que no hay ningún interés desde el Estado de cumplir con su rol que, según su misma ley, es “financiar un sistema gratuito destinado a asegurar el acceso equitativo, inclusivo y sin discriminaciones arbitrarias a la educación”.

Por tanto el rol que nos exige la realidad a los trabajadores de la educación, es uno que puede hacer frente a los ataques que reciben los derechos básicos (salud, educación) de nuestros estudiantes y sus familias, las cuales son trabajadoras y sufren los ataques al empleo.

Para esto es necesario discutir y superar las posiciones que nos invitan a seguir las direcciones del CdeP y otras organizaciones sindicales obreras (como la Anef y la misma CUT), y pasar a organizar asambleas virtuales y otras iniciativas por medios digitales, que nos permitan exigir la votación de un Paro Nacional por las condiciones de la educación y las familias de nuestros estudiantes, y así abrir la defensa por otras medidas, como: el no retorno a clases hasta que se levante la emergencia sanitaria y existan insumos masivos de seguridad; la entrega efectiva de una canasta básica universal por familia; la colaboración efectiva del sistema escolar con el sistema de salud pública, para proveer a la comunidad de los insumos básicos que deben ser garantizados por el Estado; un salario de emergencia para todo trabajador desempleado o informal que no pueda ejercer sus labores normales, (equivalente a una canasta básica familiar de $500.000) o finalmente que estas medidas sean financiadas con un impuesto del 20% a los diez grupos económicos del país, que mantienen sus ganancias a costa de la miseria de miles de trabajadores y trabajadoras.






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