Juventud

PARO DEL 22

¡Paremos contra el gobierno de los corruptos y empresarios!

El 22 de Marzo pone mucho en juego. El movimiento estudiantil debe jugar un rol activo y dinamizador, en búsqueda de la tan ansiada unidad. Para esto, las Federaciones deben ponerse a la altura de las circunstancias.

Dauno Tótoro

Santiago

Jueves 17 de marzo de 2016 | 18:00

Frente a la discusión de la reforma laboral, las direcciones de la CUT, militantes de la Nueva Mayoría, se han dedicado a actuar más como voceros del gobierno que defendiendo los intereses de las y los trabajadores. En vez de poner las fuerzas de los trabajadores en función de derribar el dictatorial código del trabajo e imponer las demandas de los trabajadores en unidad con los estudiantes, la dirección de Figueroa una y otra vez se enfrasco en el debate parlamentario.

Actualmente convocan a una paralización nacional para el día 22 de Marzo, con movilizaciones y marchas en las principales ciudades del país, cuando en el Parlamento se apresuran por despachar la ya mencionada reforma. Es decir, una movilización a destiempo que encierra la complicidad de la dirección de la CUT con el gobierno.

Un gobierno envuelto en innumerables casos de corrupción relacionados con grandes empresarios (que resultan ser sus financistas).

En ese marco ¿Qué rol podemos y debemos jugar como movimiento estudiantil?

Hoy, lo que necesitamos como estudiantes para hacer frente a un gobierno que transformó la gratuidad, nuestra demanda histórica, en una beca, y que defiende intereses empresariales, es fortalecer la más amplia unidad de base en la lucha y en la acción.

La unidad con los y las trabajadores/as es estratégica en ese sentido. Sólo en movilización unificada con dicho sector, capaz de golpear duramente a los empresarios y paralizar la producción, es que podremos conquistar nuestras demandas. Por años ha quedado demostrado que la estrategia de “presión” mediante “movilización por hitos” es totalmente insuficiente para terminar con el mercado en la educación.

El 22 de Marzo puede ser el puntapié inicial para un profundo proceso de movilización unitaria y de base, una jornada de unidad entre trabajadores y estudiantes. Es que son múltiples los sindicatos que han paralizado, no sólo contra la reforma, sino que levantando sus propias reivindicaciones, cómo ya se ha informado desde La Izquierda Diario.

A los estudiantes no nos debe convocar la dirigencia de la CUT, que ha dado la espalda a las principales luchas de los/as trabajadores. No nos convoca ni Gajardo ni Figueroa. Lo que nos debe llamar a paralizar y a salir a luchar, es la perspectiva de la acción común desde la base con sectores de la clase trabajadora, la posibilidad de potenciar una jornada de unidad con los/as trabajadores, que se enfrente al gobierno y que nos entregue una correlación de fuerzas favorables para retomar con una fuerza multiplicada la movilización por la conquista de la gratuidad en la educación.

Es un llamado de apoyo activo a los sectores de trabajadores tanto fuera como dentro de la CUT que critican al oficialismo y se plantean la tarea de construir un nuevo movimiento obrero basado en las movilizaciones, la democracia de base y la unidad con otros sectores.

En ese sentido, el paro de la CUT para el movimiento estudiantil adquiere un carácter estratégico. Por la necesidad de solidarizar con esos cientos de miles de trabajadores y trabajadoras que paralizarán o que derechamente se verán negativamente afectados por la reforma laboral del gobierno, pero también para fortalecer nuestra propia lucha.

Por esto es que las Federaciones del movimiento estudiantil deben paralizar y realizar un llamado activo a sus bases a movilizarse. Porque podemos ser un actor fundamental en dicha jornada, que a su vez le servirá al movimiento estudiantil como un trampolín para fortalecer nuestra propia organización.

Actualmente en diversas Universidades (Usach, Ex Pedagógico, Alberto Hurtado, UTEM y en facultades de la Universidad de Chile) se discute la posibilidad de paralización. La CONFECH debe volverse activa y llamar abiertamente a paralizar. Tomar esta jornada como propia. Lo mismo la FECh. No basta con adherir en general al paro, como ya lo definió el Pleno de Federación de la Universidad de Chile. La mesa directiva debe jugársela porque se discuta en todos los espacios, y por que los Centros de Estudiantes paralicen. Aún estamos a tiempo.

Así actuaremos con un rol dinamizador en la jornada del 22. Y la paralización superará por lejos las expectativas (mínimas y de presión) de la propia dirigencia de la CUT. El movimiento estudiantil puede jugar un rol relevante en estos días de debate y de preparación de la movilización. Sus Federaciones deben ponerse a la altura de los desafíos que están planteados.

De esta manera se abrirá entonces el camino para la unidad en la acción, llegando de manera más fortalecida a la discusión por la ley de educación superior que se aproxima. En momentos donde los políticos de la Nueva Mayoría y la derecha se encuentran profundamente deslegitimados por la corrupción que los corroe. Por estas perspectivas,, es que las Federaciones universitarias y los centros de estudiantes secundarios tienen que convocar y paralizar, apostar a jugar un rol activo de lucha y movilización.

El ausentismo, o la adhesión folklórica y testimonial son totalmente insuficientes. Una política activa de discusión y paralización es la línea que deben tomar la CONFECH y la FECh, para, en los hechos, demostrar que este será el año de la ofensiva estudiantil. El 22 de Marzo, donde se juega la unidad de base con los/as trabajadores, es la primera prueba.






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