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Red Internacional

El domingo 12, la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (CONES) hizo un llamado a los jóvenes a entrar en el proceso constituyente y participar en el plebiscito de abril para hacer una “revolución en las urnas” de un proceso constituyente basada en las condiciones de la derecha, el gobierno, la impunidad y criminalización a la juventud.

Sábado 18 de enero de 2020 | 04:20

¿Puede hacerse una revolución en las urnas mientras se mantiene la represión en las calles y el gobierno de Piñera en el poder nos ofrece leyes represivas como la ley anti saqueo o nos niegan el derecho al agua?

Fueron más de 40.000 les estudiantes que no dieron la PSU y cientos quienes nos organizamos mostrando el repudio al filtro de clase que genera, impidiendo que miles puedan continuar con sus estudios.

Luego de que el gobierno anunció que invocará la Ley de Seguridad Interior del Estado hacia 34 estudiantes, incluyendo dirigentes estudiantiles de la ACES, y ser re agendada la PSU, la CONES, dirigida principalmente por las Juventudes Comunistas, se tomó el DEMRE y llamó a la juventud a “revolucionar las urnas”, invitándonos a presionar para que les estudiantes podamos participar en el plebiscito de abril.

Y de seguro la derecha y los partidos tradicionales harán de todo para negarnos el voto, pero ¿puede la juventud confiar en un plebiscito que nos lleve a una convención constituyente, donde la gente que lo ha dejado todo en la movilización por sus derechos se tenga que sentar a aceptar los acuerdos que imponga el gobierno de Piñera, la derecha, y los partidos del Parlamento? El Frente Amplio pactó el acuerdo por la paz en noviembre sobre las muertes, mutilaciones y violación a los Derechos Humanos de cientos de jóvenes que denunciamos la herencia de la dictadura acumulada por 30 años y, ahora, quieren pactar en esta Convención Constituyente, cuando lo que exigen las calles es fuera Piñera y Asamblea Constituyente libre y soberana.

La represión no ha cesado: cada vez que salimos a manifestarnos nos responden con perdigones, nos gasean con lacrimógenas, nos tiran agua con soda caústica. Todavía tenemos presos políticos: más de 2000 personas se encuentran hoy en prisión preventiva, entre ellas Joaquín Cáceres y Sofía Arévalo, dos estudiantes secundaries y dirigentes que están sufriendo hoy persecusión política por parte del Estado y se encuentran recluidos en el Sename. A la vez las querellas con la Ley de Seguridad Interior del Estado en casos como el de Dauno Tótoro o más recientemente el de Victor Chanfreau, Ayelén Salgado y 32 secundaries más, son una muestra gráfica que este gobierno solo quiere echarnos polvo en los ojos a la juventud para que nos atemoricemos y nos conformemos con las migajas que pretenden darnos en la Convención Constituyente, instancia en la que la derecha tiene poder de veto con la regla del ⅓.

Para nosotres, la juventud que saltó los torniquetes, quienes dimos todo en la calle, pusimos el cuerpo a la represión, este proceso constituyente no es más que el desvío institucional de nuestra lucha y una lavada de cara al gobierno de Sebastián Piñera y a la “democracia” de los empresarios y políticos corruptos.

Como estudiantes dijimos claramente: no queremos más PSU y no queremos más educación de mercado, porque entendemos que el problema es todo el sistema neoliberal donde nuestros derechos se tratan como mercancías. Se acudió al llamado de la ACES de boicotear la PSU con el objetivo de aplazar su aplicación. Sin embargo, esta táctica del boicot le quedó chica al cuestionamiento nacional que significó poner el tema sobre la mesa.

Es completamente estéril el boicot, por más radical que se plantee en la práctica, si no es tomado por el conjunto del movimiento secundario. Pero para esto, organizaciones como la ACES que hoy en día son una visagra entre dirigencias y la base que propone movilizaciones desde una asamblea reducida que sustituye la autoorganización real.

Tienen que convertirse en verdaderos organismos de base cuyas vocerías representen asambleas de liceos y colegios enteros y no personalidades individuales. Para dar vuelta todo y verdaderamente conquistar una fuerza en las calles que nos permita ir por la totalidad de nuestras demandas e imponer nuestra propia agenda, sin subordinarnos a la agenda del proceso constituyente del gobierno, es urgente que el movimiento estudiantil secundario retome su tradición histórica de asambleas y coordinadoras de base a nivel nacional.

La táctica del boicot, si no se toma por la mayoría del movimiento estudiantil secundario, le hace el camino mucho más fácil al gobierno de Piñera para reprimir y perseguirnos políticamente. Repudiamos con todo esta criminalización. Pero para enfrentarla tenemos que dar vuelta el escenario y recuperar nuestros organismos, levantar asambleas en cada territorio y lugar de estudio para discutir un plan de lucha ascendente que empiece desde ya.

Nuestra pelea debe ser poner toda nuestra fuerza para que el movimiento estudiantil salga a la escena con nuestro enorme potencial de movilización y unirnos al movimiento obrero, para comenzar a pelear desde ya nuestras demandas y no esperar ni subordinarnos a los tiempos políticos que nos impone la agenda de este gobierno que sigue avanzando en sus leyes represivas.

El movimiento de mujeres, que recientemente celebró su segundo Encuentro Plurinacional de las que luchan definió no participar de ningún proceso constituyente mientras Piñera siguiera gobernando. Además, en sus resoluciones llamaron explícitamente a apoyar a los estudiantes secundaries y a convocar a próximas manifestaciones este 27 y 28 contra la PSU. Hay que organizar activamente este llamado y prepararnos para la próxima huelga general del 8 de marzo.

Es decir, hay fuerzas para seguir movilizándonos en miras de arrebatar nuestras demandas y no negociarlas, como es lo que nos proponen las Juventudes Comunistas a través de la CONES y el Frente Amplio, los mismos que fueron responsables de que anteayer una ley tan represiva como la antisaqueos haya sido aprobada ¡Nos piden que confiemos en el diálogo con el mismo gobierno que asesinó a nuestros compañeros y compañeras y que aún no encuentran justicia y que ahora va por quitarnos nuestro derecho a reunión!

Es por esto que hacemos un llamado a la ACES que hoy está siendo perseguida políticamente por el gobierno, a la CONES, al CONFECh y al Colegio de Profesores a convocar a un gran paro nacional, junto con convocar a una asamblea metropolitana de estudiantes donde podamos discutir un plan de lucha ascendente que parta por una gran movilización este 27 y 28 en contra de la PSU nuevamente y que llame a los distintos sectores de trabajadores anteriormente mencionados para conquistar la unidad entre trabajadores y estudiantes en las calles y así imponer nuestra propia agenda al gobierno, y no al revés.

Debemos patear el tablero y levantar una gran fuerza en las calles que se proponga conquistar nuestras demandas, en perspectivas de que Sebastián Piñera se vaya y así conquistar una Asamblea Constituyente verdaderamente libre y soberana, como tanto hemos gritado en las calles el pueblo, donde sean les estudiantes y trabajadores quienes decidamos y no los políticos que representan a los empresarios y dueños del país.




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