ASAMBLEA CONSTITUYENTE LIBRE Y SOBERANA

La trampa de las convenciones y la lucha por un Asamblea Constituyente Libre y Soberana

Este 25 de octubre se llevará a cabo el plebiscito sobre la Nueva Constitución, el cual fue producto del "acuerdo de paz y nueva constitución" del 15 de Noviembre del 2019, un pacto cocinado entre cuatro paredes por el Congreso y Piñera ¿Cuáles son sus trampas? ¿Qué cambiará realmente?

Domingo 6 de septiembre

El estallido de Octubre en nuestro país, hizo sacar el manto del conjunto de las miserias que viven las y los trabajadores y los sectores populares producto de la herencia de la dictadura, se dijo: No fueron 30 pesos, fueron 30 años. Los gritos en la calle son por no más AFP, contra la salud y educación de mercado que tienen a los hospitales y liceos públicos cayéndose a pedazos, con mayor precarización laboral, 30 años de abusos empresariales, saqueo de nuestros recursos, contra la represión de ayer y hoy que en el mismo estallido dejó 400 personas mutiladas y hay más de mil presos políticos de la revuelta.

La población en Chile que ha padecido la pauperización de la vida, ha visto a los abuelos y abuelas morir con una pensión que no les alcanzó ni para los medicamentos, a los padres o madres perder sus trabajos, y ahora con la pandemia, a sus familiares contagiarse por Covid-19. Así como también desde antes de la crisis sanitaria también hemos visto gente morir en la sala de espera de los hospitales públicos.

Todo esto es el motor que gatilló la salida a las calles en octubre y lo que tomó la oposición con la derecha para pactar en noviembre el “acuerdo por la paz y la nueva constitución”, luego de la jornada de paro nacional. Este pacto dio fruto al proceso constituyente actual, que por su origen y firmantes desde sectores del Frente Amplio, hasta la derecha de RN, es amañado y tramposo, un nuevo engaño.

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No podemos olvidar que este pacto se firmó encima de la sangre de los asesinados y reprimidos por carabineros, enviados por el gobierno criminal de Piñera, que se mantiene en impunidad en la mayoría de los casos de violaciones a los DDHH hasta el día de hoy.

Si ya este proceso comienza con impunidad, cabe preguntarnos: ¿podremos realmente decidir nuestro futuro en este plebiscito?, ¿qué realmente cambiará este 25 de octubre? Desde ya que la expresión del Apruebo es la rabia a este régimen en su conjunto, y eso lo acompañaremos, pero hay que ser claros con la trampa que se avecina, a diferencia del Partido Comunista y Frente Amplio que realizan una alegre campaña por Convención constituyente para cambiar todo para que todo siga igual.

En la segunda papeleta saldrán dos opciones para elegir: Convención constitucional, elegida en un 100% por nuevos representantes, y Convención mixta, compuesta en una mitad por nuevos representantes electos, y la otra mitad por parlamentarios en ejercicio elegidos por ellos mismos.

Hay completa claridad de que convención mixta no será una opción, pero cuál es la trampa entonces en la convención constitucional ¿por qué no cambiará lo que queremos? Hay que partir con que Piñera sigue como presidente, asegurando su gobernabilidad e impunidad, otro punto es que la juventud que fue la que saltó los torniquetes e hizo despertar a Chile no tendrá poder de voto ni de participación.

Además quien tenga 1/3 de los representantes, podrá vetar toda iniciativa fundamental. O sea, las mayorías no deciden, y para hacerlo deberán conseguir 2/3 de los votos. Ya sabemos que la derecha y la ex Concertación bloquearán toda medida que atente contra los intereses de los grandes empresarios, a quienes protegen, en simples palabras: tendrán poder de veto.

Sumado a esto, los tratados internacionales y de libre comercio no se podrán modificar, y son justamente aquellos los que protegen y regulan a favor de los grandes empresarios y monopolios extranjeros, que mantienen el TPP-11, se benefician con las AFP, los negocios en la salud, etc. Y siguen explotando a trabajadores.

Además los representantes serán votados bajo la ley de partidos, que favorece a los partidos tradicionales y lo hemos visto en el proceso de conseguir legalidad que estamos llevando por una izquierda anticapitalista de las y los trabajadores.

Y por si fuera poco, esta convención constitucional limitará la participación de mujeres, pueblos originarios y dirigentes sindicales, restringida a través de los poderes constituidos actuales, como el ya repudiado poder judicial, no será el pueblo el que decida.

Levantemos Comandos por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana

No más trampas de este régimen podrido ni mal menor para que nada cambie, la fuerza y energía desatada en las calles en octubre muestra que podemos ir por más y no conformarnos con lo que nos ofrecen los mismos de siempre. Vamos por una tercera alternativa y para que se exprese votemos apruebo pero sin votar por convención mixta ni constitucional (lo que sería nulo o blanco) en la segunda papeleta, pronunciándonos por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana-Fuera Piñera.

Una asamblea constituyente libre y soberana no tiene restricciones de ningún organismo, la debemos imponer sin Piñera ni el régimen y sin las instituciones actuales que solo limitarán la voluntad popular, se podrá decidir por mayoría simple sobre todos los temas que se consideren necesarios, como por ejemplo, nacionalizar el cobre y los recursos estratégicos bajo control de sus trabajadores para ponerlos al servicio del conjunto de la población trabajadora.

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La juventud desde los 14 años debe tener derecho a voz y voto, así como también los dirigentes sindicales, sociales, de los pueblos originarios y las mujeres. Los representantes serían elegidos 1 por cada 20.000 electores, con posibilidad de ser revocables democráticamente del mandato si lo traicionan.

Esto lo podremos conquistar solo si nos unimos las y los trabajadores, estudiantes, mujeres y pobladores en lucha, con paros efectivos convocados desde los sindicatos y las grandes centrales como la CUT y Mesa de Unidad Social. Generando autoorganización en coordinadoras, comités como el de salud y seguridad del Hospital Barros Luco o el Comité de emergencia y resguardo en Antofagasta. Retomando el camino de la movilización y la huelga general para que se vaya Piñera y conseguir una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que ponga en cuestión todos los problemas del país.






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