Política Chile

CAMPAÑA PORTUARIOS VALPARAÍSO

La lucha por el desprocesamiento de los 12 portuarios de Valparaíso y las lecciones de la revuelta portuaria del 2018

El próximo 18 de Marzo serán formalizados 12 trabajadores portuarios de Valparaíso, protagonistas de la enorme Revuelta Portuaria de Valparaíso de Noviembre-Diciembre del 2018, querellados por la Intendencia, EPV y TPS. Es decir, por el Gobierno de Piñera (a través de su intendente Martínez) y por el clan empresarial nazi Von Appen.

Jueves 4 de marzo | 11:27

La venganza de Piñera

Siguiendo con su política represiva y criminalizadora, esta vez Piñera vuelve sus ojos sobre los portuarios, que han hecho tambalear su gobierno en diversas ocasiones. En el caso de Valparaíso, intenta meter presos a los compañeros en un puro afán de venganza y castigo. Como hemos visto desde el 18 de Octubre, Piñera simplemente intenta aplastar toda organización o movilización de los trabajadores y el pueblo, ya sea con montajes, hostigamiento con policías de civil o con métodos de terrorismo de estado. En este caso, pretende meter presos a los compañeros con un claro mensaje: nadie puede cuestionar la propiedad privada de ellos, los magnates que han seaqueado el país. Quien lo hace arriesga la pega, arriesga cárcel e incluso arriesga la vida. Las decenas de asesinados, cientos de mutilados, miles de presos políticos nos hablan de cómo el régimen defiende la obra pinochetista, que incluye los puertos privatizados y los sindicatos con dirigentes de empresa. Los compañeros portuarios querellados ya habían sido echados de la pega en el puerto luego del Paro, muchos intentando rehacer sus vidas en otros rubros, y ahora se encuentran con una nueva persecución.

Piñera y Von Appen quieren meter presos a los portuarios por varias razones:

1) En primer lugar son uno de los sectores de trabajadores más organizados, combativos, con experiencia de lucha y, sobre todo, ubicados en un lugar clave de la economía -los terminales portuarios- por donde ingresan todos los productos de consumo masivo, insumos y tecnología que no se producen en el país y por donde se exportan todas las materias primas que le saquean al pueblo de chile: el cobre, la madera, el salmón, la industria hortofrutícola. Los paros nacionales portuarios del 2013 y 2014, ocasionados por la intransigencia de Von Appen a otorgar media hora de colación, llevaron a todas las principales ramas económicas del país a presionar al entonces primer gobierno de Piñera a resolver pronto las demandas de los trabajadores, en vista de que en tres semanas habían bloqueado prácticamente toda la economía, imponiendo una verdadera negociación colectiva por rama de hecho. En Valparaíso surgió una vanguardia obrera de lucha que fue parte (aunque en menor medida) del sector del movimiento obrero que estuvo en la rebelión popular de fines del 2019, Piñera quiere blindar el proceso constituyente para mantener intacto el régimen político, un régimen basado en el saqueo de grandes monopolios empresariales de los cuales Von Appen es un ejemplo. Derrotar a la vanguardia portuaria de Valparaiso asentándole este golpe tiene un objetivo disciplinado con el conjunto del movimiento obrero.

2) La situación de los trabajadores y los sindicatos en el Puerto de Valparaíso está indefinida. Von Appen y sus mafiosos sindicales de la Cotraporchi (Roberto Rojas, Sergio Baeza, Carmen Mayorga (DC) y similares) quedaron fuera del Sindicato N°1 de Estibadores, pero eso no quiere decir que la nueva directiva de Pablo Klimpel sea fuerte. Von Appen ha tenido multiples politicas para desarmar al sindicato 1 de estibadores considerando que el centro de la actividad de la directiva a estado en las negociaciones con la empresa. Hay una situación indefinida donde la vanguardia obrera ha sido golpeada pero no derrotada. Desde el punto de vista patronal esta “indefinición” en el puerto de Valparaíso no puede durar mucho tiempo. Durante casi 20 años este enclave patronal logró que Valparaíso fuese un puerto rompe-huelgas, pero la Revuelta del 2018 no sólo destruyó eso, sino que la fuerza de los trabajadores llegó a exigir que Von Appen se fuera del puerto. Meter presos a los portuarios de la revuelta busca cambiar la correlación de fuerzas que se ha desarrollado los últimos años.

3) Por otro lado hay un motivo de preparación para el conjunto del empresariado, Richard Von Appen (nieto de un alemán militante nazi enviado a Sudamérica a realizar atentados terroristas y reclutar nazis a inicios de los 1940’, y heredero de la industria naviera que prestó buques para desaparecer gente en dictadura), se está postulando como presidente de la Sofofa, que aglutina a los industriales del país. En una verdadera competencia sobre quién aparece con más mano dura, su actual timonel -Bernardo Larraín Matte-, el pasado 27/F llamó a “apoyar, validar y legitimar el rol que ejercen las fuerzas de orden y seguridad”. Von Appen, por supuesto, no podía quedarse atrás, y pretende presentarse a las elecciones de su gremio metiendo tras las rejas a este ejemplo de vaguardia obrera (las elecciones a la Sofofa inician con las postulaciones de candidatos- que cierra el 19/M-, elecciones de consejeros en Abril, y elección de presidente el 26 de mayo).

Lecciones de la revuelta portuaria: del Paro por hambre al “Fuera Von Appen”

El paro en ambos terminales de Valparaíso comenzó debido al hambre. La baja del comercio internacional quiere decir, en los puertos, que hay menos transferencia de carga. Y si llegan menos buques quiere decir que hay menos turnos (porque la mayoría de portuarios son “eventuales”, es decir, su contrato dura sólo por el turno). Con menos turnos hay menos sueldo, y eso duró todos los meses del invierno del 2018. Esto, junto con años de abusos y despotismo tanto de la empresa como de los dirigentes sindicales de empresa como el burócrata Roberto Rojas (DC) , hizo estallar por los aires la “paz social” que defendían con métodos de mafiosos.

Con ambos terminales paralizados, el bloqueo en los accesos, los sindicatos unidos y luchando juntos, y la antigua dirigencia enteramente deslegitimada, los portuarios parecían tener todo a su favor. El que ya en ese entonces era dirigente, Pablo Klimpel, parecía que sólo se dedicaba a “los trámites”. Pero iban a tomar las decisiones más importantes:

a) Contrario a toda la fuerza desplegada por los portuarios, a 10 días de iniciado el paro y ante la amenaza de desalojo de la Armada, Pablo Klimpel (sin consulta a nadie) decide levantar el bloqueo al Terminal 1 (TPS), con el pretexto de que pudieran iniciar las negociaciones. El resultado fue que Von Appen no se sentó a ninguna negociación sino que dio inicio al ingreso masivo de rompehuelgas, cuestión que se incrementó con los días y desangraba sin parar la lucha de los portuarios, a tal punto que unos dias después la gerencia decía orgullosa que en Valparaíso “no habia paro”.

b) Junto con esto, en la segunda semana de paro la gerencia del Terminal 2 (TCVAL) decide entregar la totalidad del bono exigido por los trabajadores. Klimpel, echando a la basura la fuerza que había alcanzado el Paro, decidió que los portuarios del T2 recibirían la plata y se bajarían del paro. La lucha se quiebra por la mitad y los trabajadores del T1 quedan solos en la lucha. Con sólo un terminal en la lucha y sin el bloqueo de accesos, los trabajadores deciden que las negociaciones no sirven y se lanzan a dos semanas de lucha de barricadas en la ciudad, logrando el apoyo decidido y transversal del Pueblo.

Es en esos días álgidos de lucha en las calles en que comienzan a surgir en las reflexiones de los portuarios conclusiones más avanzadas: “A Von Appen no le importa que quememos la ciudad entera, hay que tomarse el puerto”; “ya no me importa la plata, queremos que Von Appen se vaya”. De un demanda económica básica, la fuerza obrera demostraba que podía avanzar a demandas políticas profundas. El Paro por hambre había avanzado a un llamado a todo el Pueblo de Valparaíso: hay que echar a los Von Appen.

El “petitorio” y la fuerza de los trabajadores

Iniciada una verdadera revuelta portuaria, comenzaron a sumarse sectores en solidaridad. Los locatarios del barrio puerto, las barras de Wander, estudiantes comienzan a tomarse las facultades en solidaridad con los portuarios y por sacar a Von Appen de Valparaíso. Los docentes comienzan a discutir paralizar e incluso se realiza una reunión con trabajadores del sector público. La lucha de los portuarios día a día comenzaba a transformarse en una lucha obrera y popular contra el empresariado en Valparaíso.

Después de años de pasividad en el puerto de Valparaíso, se comienza a fraguar una vanguardia obrera de lucha que no suelta las calles y que tiene amplia simpatía popular. Von Appen podía negar la existencia del paro pero lo cierto es que tenía una revuelta obrera en Valparaíso y todos apuntaban su nombre,

Los empresarios apelaron al desgaste y a reventar. O ganaba Von Appen o ganaban los trabajadores, cada vez mas se imponía una situación tajante. Fue en este marco en que Pablo Klimpel, junto al alcalde Jorge Sharp (en ese entonces, un prócer del Frente Amplio) dedicaron todas sus energías en lograr que el Gobierno de Piñera “intercediera” ante Von Appen y “destrabaran” el conflicto. La estrategia no era fortalecer la alianza obrera y popular para derrotar al empresariado, sino más bien mediar para que el gobierno “descomprimiera”.

Finalmente, Von Appen no puso ni un peso de lo exigido, y en cambio el Gobierno puso partes de bonos, préstamos y “cursos”. El gobierno con la plata del estado le salvo el negocio al multimillonario empresario de origen nazi: Von Appen, en una solución de compromiso, con la plata en una mano y con un garrote en la otra.

El Gobierno, lejos de “interceder”, intentó reventar la lucha con el asalto de carabineros al local del Sindicato de Estibadores el 17/D, que fue resistido por 28 portuarios, desatando un Paro Nacional de la Unión Portuaria esa misma tarde, mientras los días previos ya se habían registrado intentos de secuestros, montajes, atropellos intencionados, golpizas, amenazas y querellas.

El objetivo del gobierno fue firmar un compromiso para aplastar a los portuarios, destrabar la lucha, y evitar a toda costa una alianza obrera y popular que pusiera en tela de juicio al empresariado y las condiciones precarias de trabajo.

El resultado fue un impasse para los trabajadores, un desviado el ímpetu de lucha y las perspectivas planteadas que como mencionamos ponían en tela de juicio al mismísimo Von Appen dentro de una ciudad en donde el pueblo trabajador solidarizaba ampliamente con la lucha portuaria. Si esto no se desarrollo fue por un problema de dirección, donde un sector de la directiva del sindicato 1 de estibadores tomo la negociación con el gobierno como un “semi triunfo” sin buscar desarrollar las tendencias que buscaran fortalecer las fuerzas de lucha despues de semanas de revuelta buscando enfentar la politica de Von Appen que de hecho ya había hecho una lista negra y portuarios iban a perder la pega. En particular nos referimos a Pablo Klimpel, para el este fue un “semitriunfo”, porque se obtuvo plata. Sin hacer caso a la fuerza desplegada analizó el resultado en base a la plata recibida y no a la relación de fuerzas resultantes. El resultado, justamente, fue que una parte de los portuarios más combativos había quedado fuera, y Klimpel no movió un dedo por recuperar la pega perdida, incluso desconociendo mociones de Asamblea.

Hoy Von Appen y el gobierno buscan pasa a la ofensiva contra la vanguardia portuaria surgida en los últimos años. Y se aprovechan de que Klimpel y quienes lo asesoran (entre los que se encuentra el abogado y candidato constituyente Alberto Ormeño) centren toda su estrategia en negociaciones con la empresa, sin meter en escena política a los portuarios de Valparaíso.

¡Levatemos una enorme campaña por el desprocesamiento de los Portuarios y por que se vaya Von Appen!

No podemos permitir que la sed de revancha de Richard Von Appen, Sebastián Piñera y Jorge Martínez meta presos a los compañeros. Encarcelar a los portuarios por luchar sería un enorme golpe contra todos los que luchan, es decir, contra todo el Pueblo de chile, que todos los días muestra su odio y desprecio contra este régimen asesino. No sólo eso, mostraría la impotencia de la Unión Portuaria, metiendo presos a los compañeros que habían logrado poner fin a Valparaíso como puerto rompehuelgas. Un golpe así contra los portuarios dejaría a un heredero nazi dirigiendo a los empresarios industriales del país, mientras que uno de los referentes sindicales más importantes quedaría en la formalidad. Peor aún, las mismas calles del puerto se volverían aún más peligrosas, considerando que las Revueltas del 2018 y 2019 demostraron que la represión está lejos de ser una actuación “legal”.

Hay que levantar una enorme campaña unitaria, de todos quienes apoyaron la lucha el 2018, el 2019, de quienes ven que las ganancias portuarias, en unos cuantos turnos, son capaces de solucionar íntegramente el drama de la vivienda, de la salud, de la educación, y todas las miserias del Pueblo. El apoyo recibido de otros sindicatos, de sectores de trabajadores como profesores, la salud, de los estudiantes, de los Panzers del Wanderers, y una enorme cantidad más, son lo más importante ante un sistema de justicia que ha demostrado sobradamente que deja libre a los ricos y encarcela a los pobres.

Es necesario que el Sindicato N° 1 de Estibadores de Valparaíso, La Unión Portuaria de Chile, la CUT y demás organizaciones sindicales, además de los candidatos constituyentes que dicen querer cambiar el país, adhieran a activamente y repudien esta criminalización a los compañeros, impulsando y promoviendo acciones en su defensa.

¡Levantemos una Campaña unitaria y un Comité por el desprocesamiento de los Portuarios de Valparaíso!

¡Fuera Von Appen!






Temas relacionados

Von Appen   /   Paro Portuario Valparaíso   /   Política Chile   /   Valparaíso   /   Puerto de Valparaíso   /   Puerto

Comentarios

DEJAR COMENTARIO