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DISIDENCIA Y PANDEMIA

Informe ubica a Chile por debajo de la media de los países OCDE en protección de la comunidad LGTBI

En un informe publicado este miércoles que compara las legislaciones sobre las personas LGTBI en los países miembros, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calcula que México cuenta con un 43% de las reglas que considera necesarias para garantizar esa igualdad y esa integración. Ese 43%, que describe la situación de mediados de 2019, está diez puntos porcentuales por debajo de la media en la organización.

Jueves 25 de junio

La situación es todavía peor en Chile, con un cumplimiento del 39%
en 2019 y un avance de 25 puntos porcentuales en 20 largos años.

Los autores del estudio sitúan a los dos países latinoamericanos entre los 14 miembros de la OCDE que están por debajo de la media. Tanto por las carencias de su sistema legislativo para responder a las necesidades básicas de la comunidad LGBTIQ+ como por su desinterés, para la integración del colectivo de la diversidad sexual a la sociedad del trabajo formal y los derechos humanos. Los peores resultados de ese grupo son los de Turquía (23%), Japón (24,2%) y Corea del Sur (29%). Muy lejos en todo caso de los más virtuosos, que son Canadá (87%), Portugal (76%) y Francia (74%). La OCDE hace hincapié en que en México solo dos de sus estados más poblados han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, la Ciudad de México en 2010 y Jalisco en 2016, pese a que la Suprema Corte de Justicia dictaminó en 2015 que son inconstitucionales las normas que restringen esas bodas. Y únicamente en la Ciudad de México se garantiza la igualdad de acceso a la adopción y a las técnicas de reproducción asistida a las parejas del mismo sexo.

Sobre Chile, uno de los problemas apuntados por la organización es que es el único país cuyo Código Penal fija una edad para el consentimiento de las relaciones homosexuales (18 años) superior a la necesaria para las heterosexuales (14 años), regla que deja entrever, Además, que para el estado y la legalidad chilena hay que ser mas adulto para ser de una sexualidad que no sea de la heteronorma.

Aunque desde 2015 existe una unión civil que ofrece a las parejas del mismo sexo "casi los mismos derechos pecuniarios" que a los matrimonios heterosexuales, no hay igualdad en Chile a la hora de los derechos básicos para el desarrollo social y personal, estamos hablando de los derechos laborales, sexuales, a la salud física y mental, a la vivienda y a la educación. Claramente desde la Revuelta social vimos que estas carencias no las viven solamente desde la comunidad LGBTIQ+ sino todo el pueblo pobre en su conjunto, y salimos a la calle a reclamar lo que es nuestro, una vida que valga la pena ser vivida, al parecer eso es mucho pedir para el empresariado y la derecha en chile, quienes en plena pandemia mundial se sirven de la precarización para seguir impulsando leyes que empeoran nuestras condiciones de vida, como la ley del Post natal.

Te puede interesar: http://www.laizquierdadiario.cl/Quedas-sin-pega-o-contagias-a-tus-hijos-con-Covid-Las-opciones-de-Pinera-a-las-madres-trabajadoras), donde directamente quedas sin trabajo y te acoges al insuificiente seguro de cesantia a travéz de la ley de "protección del empleo" impulsada por el gobierno y la oposición en medio de la crisis

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Las cifras expuestas por la OCDE quedan realmente reducidas en un contexto de pandemia, si bien como diversidad y/o disidencia sexual no contamos con derechos básicos, en un contexto de crisis sanitaria y económica, claro está que somos menos que la última prioridad del gobierno.

Los tratamientos psicológicos, psiquiátricos, hormonales, endocrinológicos, horas médicas, entrega de medicamentos como retrovirales por ejemplo
para contener el VIH y tratamientos propios de la comunidad LGBTIQ+ se han visto seriamente afectados, es por esto que exigimos firmemente que se centralice el sistema de salud público y privado, bajo control de sus trabajadores, ya que solamente en los funcionarios de la salud pública confiamos para que se nos garanticen gratuitamente, nuestras necesidades en cuanto a la salud como la entrega de retrovirales, inhibidores y hormonas.

¡De todas las muertes y hambre que se encuentra pasando la diversidad y disidencia sexual en estos momentos, Piñera es responsable!






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