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Gobierno y Chile Vamos pretenden encerrarse en el parlamento de cara al proceso constituyente

En un nuevo esfuerzo para maniobrar la crisis del gobierno y la derecha, estos buscan reducir el número de diputados e instalar un piso mínimo de votos del 3% para ser electos, en un momento en que estas instituciones son rechazadas por la mayoría de la población y electas con menos del 50% de votación.

Domingo 16 de agosto

Este proyecto fue presentado por el ministro de la Segpres, Cristián Monckeberg, y apoyado por el conjunto del oficialismo. Pretende reducir de 155 diputados a 134. El Senado mantendría el número de 50 integrantes. Además, se fijaría un piso mínimo de votos para ser electo del 3%.

Las intenciones del gobierno y Chile Vamos al presentar este proyecto, no son más que otro intento antidemocrático que por su propia debilidad, buscan atrincherarse para limitar el parlamento que ya está compuesto por una casta de políticos millonarios que legislan a favor de los grandes empresarios, y tal como viene planteando la UDI, darle poder de veto a la derecha en el congreso, de cara al proceso constituyente donde ya han planteado la opción de borrar la “convención constituyente” del plebiscito.

No es casual que el Senado no lo toquen, con sus 50 integrantes es la institución oligárquica que representa a una pequeña élite con poder de veto y que limita aún más el ejercicio de la soberanía popular.

La oposición salió con dichos de distintos parlamentarios tanto del Frente Amplio con Catalina Pérez de RD, como también la DC, el PS, en contra de este proyecto, catalogando de “voladero de luces” y “maniobra comunicacional”, haciendo un llamado a priorizar las necesidades sociales producto de los efectos la crisis sanitaria por la pandemia.

Estos dichos de la oposición se deberían convertir en acciones que vayan en ruptura con este gobierno y sus políticas represivas y precarizadoras. Sus esfuerzos han estado depositados en garantizar un proceso constituyente amañado, que mantendrá con vida a todas las viejas instituciones del régimen.

No podemos tener ninguna confianza en que de este gobierno y las cocinas parlamentarias saldrá algo favorable para el pueblo trabajador y pobre, el gobierno para protegerse ya ha recrudecido sus políticas represivas con el ministro del interior Victor Pérez, que ha dado luz verde a la violencia de grupos derechistas contra el pueblo mapuche en lucha como lo sucedido en Curacautín, así como también al postular la ley Juan Barrios, un nuevo favor al gremio empresarial de derecha de los camioneros, que busca endurecer las penas por quemas de camiones, mientras es ese mismo gobierno que sigue dejando impune a los violadores de los derechos humanos desde la revuelta.

Nuestra lucha tiene que ser por imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, en la que podamos decidir, y en la que no exista esta presidencia con poderes monárquicos y régimen heredado de la dictadura. La tenemos que imponer con la fuerza que podamos auto-organizar en las coordinadoras, comités, como se viene haciendo con el Comité de Salud y Seguridad del Hospital Barros Luco o el Comité de Emergencia y Resguardo de Antofagasta, junto a las organizaciones obreras y populares que han surgido y que surjan fruto de la lucha de una estallido que no está cerrado.

No podemos aceptar ninguna limitación de ningún otro poder ni tampoco ningún veto respecto a los temas a discutir y las medidas a tomar en beneficio del pueblo trabajador.

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