Política Chile

Convención Constitucional

Escaños, la derecha racista y el camino a seguir

La Cámara Mixta aprobó que dentro de los 155 constituyentes existieran 17 cupos reservados para pueblos originarios a los que se les suma sólo 1 destinado al pueblo tribal afrodescendiente y un total de 137 del resto de representantes. Un proceso que sale a mostrar el racismo estructural defendido por la derecha y los empresarios.

Domingo 13 de diciembre de 2020

La lucha de los pueblos originarios y tribales por el reconocimiento lleva décadas sobre la mesa del congreso y se sostiene solo en el papel, ya que en medio del proceso constitucional quedan con un desfavorable número de cupos respecto al total de constituyentes.

Una de las trabas que plantea el proceso es el número de constituyentes que se acordó entre cuatro paredes por los partidos tradicionales, además de los 2/3 y las dificultades para las alternativas independientes o nuevos partidos. Sustancialmente, la convención se ajusta a la medida de los empresarios sosteniendo los pilares de la dictadura, con tratados internacionales inamovibles y una clara expresión de desigualdad.

¿Qué defiende la derecha?

En las últimas semanas, alrededor de la discusión de los escaños, la derecha mostró su lado racista, esta vez con los dichos de Jaime Coloma quien desconoció a través de un video el convenio internacional 169 de la OIT sobre los pueblos originarios y tribales que en Chile rige desde hace 10 años, además de presionar para que la votación del escaño sobre el pueblo tribal afrodescendiente se vote aparte de la de los pueblos originarios, poniendo en amenaza este mínimo piso de un escaño.

Ante esto doscientas cincuenta organizaciones, entre académicos/as, artistas y activistas adhirieron a la Carta de la Red Chilena de Estudios Afrodescendientes en apoyo a un escaño afro.

“Ni siquiera tenemos uno -escaño- porque la derecha va a votar en contra, vamos en voto separado. La posición va a votar por nosotros, pero a parte necesitamos 11 votos de la derecha y eso no lo tenemos” nos comenta Milene Arancibia, perteneciente de Luanda, agrupación de mujeres afrodescendientes en la ciudad de Arica. “Quieren que se vote a parte, porque si fueran 18 escaños les complica los 2/3 “ agrega.

Con esta posición, la derecha conservadora pretende defender el modelo y por ende sus miserias. La discusión va mucho más allá de los escaños, incluso hace preguntarse ¿Cuál es el camino a seguir para conquistar las demandas de los pueblos originarios y acabar con el racismo?

La vía parlamentaria, de los marcos legales entregados por el régimen, no han sido una alternativa para el pueblo tribal, que durante años luchó en el congreso por su reconocimiento e incorporación en el Censo. Esta vía hoy muestra sus límites en la Convención Constitucional, donde al pueblo afrodescendiente y originarios están en desfavor, y por su parte los migrantes muchas veces pertenecientes a estas etnias, que ocupan un 5,02% según los datos de la ONU durante el 2019, no tienen ninguna representación en el proceso

Tras la experiencia de la rebelión, y el paro nacional del 12 de Noviembre, lo que está planteado es que sólo la unidad del pueblo trabajador con organización en las calles puede llevarnos a conquistar las demandas históricas, que además de representarse en las exigencias de octubre, forman parte de la lucha contra el modelo capitalista y neo-liberal cuyos cimientos son la desigualdad, el racismo y la explotación

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