Política Chile

COLUMNA DE OPINIÓN

El “optimismo económico” de los empresarios de cara al plebiscito constituyente

Las cifras económicas muestran un repunte de la actividad económica que ha despertado optimismo en los economistas ¿Qué es lo que genera entusiasmo en el empresariado?

Joaquín Romero

Santiago de Chile

Martes 8 de septiembre | 13:12

Este lunes comenzó con un tono optimista en todos los periódicos , que hace días se viene sintiendo en la prensa nacional, respecto a la situación económica del país. La inversión extranjera , pese al difícil panorama político y económico que ha atravesado el país tras el 18 de octubre y luego la pandemia del COVID, alcanzó entre enero y julio del 2020 los US $9.972 millones. Esta cifra implica un incremento 14% más que el mismo periodo del año 2019 (en el que la cifra era de US$ 8.744 millones ) y un 44% de aumento respecto de los últimos 5 años, esto según las cifras elaboradas por InvestChile a partir de los datos provisorios del Banco Central.

El optimismo de los inversores extranjeros parece ser compartido por el comercio quién entregó las cifras respecto al comportamiento de los consumidores. Según la encuesta CADEM el 55% de los encuestados declaró tener una percepción buena o muy buena respecto de la situación económica. Esta recuperación del “optimismo”, según el director de la CADEM está alentada es generada por el retiro del 10% de los fondos de pensiones que para muchas familias permitió resistir a los meses más duros de la pandemia , y que entregó mayor liquidez la que impulsó el aumento del consumo de bienes y servicios, que sin duda ha sido un respiro para los empresarios del comercio.

Nadie parece hacer mención, salvo comentarios hilarantes en las redes sociales, que hace algunos meses los mismos medios de prensa que auguraban las penas del infierno de aprobarse el 10% , de continuar las movilizaciones y el clima de desconfianza , Chile caería por un precipicio sin final en un círculo vicioso de agonía y sufrimiento que liquidará la inversión extranjera y con ello se desplomaba la economía.

Ahora la prensa es todo optimismo respecto de la recuperación económica que trae nuevas posibilidades de crecimiento y de un plebiscito constituyente que se nos presenta una oportunidad para sanar las heridas y caminar todos juntos hacia un mejor futuro. Para quienes gustan constantemente lanzar acusaciones a la prensa chavista, castrista y norcoreana de alterar la realidad de manera artificiosa no parece que la prensa del empresariado chileno diste mucho de un clásico ejercicio que realizan los herederos del estalinismo al afirmar algo completamente distinto de lo que se afirmaba hace algunos meses y hacer como si nunca se hubiese sostenido las opiniones anteriores. Este puede ser un interesante tema para reflexionar para quienes disfruten las historias distópicas como 1984 de Orwell.

La guinda de la torta la entregó el periódico del grupo Saieh, La Tercera, que tras años de ser el portavoz de las ideas más retrógradas de la derecha chilena ahora publica una extensa editorial llamando a votar apruebo como la opción más viable para retomar el entendimiento y la reconciliación nacional. Para muchos es la voz silenciosa y racional del empresariado que se abre al fin al juego democrático. Para otros es la comprobación de que la apuesta del actual ministro Desbordes y el candidato presidencial Lavín tenían razón al atreverse a cruzar las fronteras ideológicas y abrazar el consenso del cambio. Pablo Longueira así nos aparece ya no como un visionario, sino como un oportunista que llego tarde al reordenamiento de fuerzas en su propia coalición y trata de aprovechar la oportunidad de jugar un rol en la gran discusión a la que se abriría incluso el empresariado

Sin duda no podemos establecer a partir de un solo empresario , por poderoso e influyente que sea, el estado de ánimo o la opinión mayoritaria de una clase de conjunto. Pero dado que los economistas avizoran que esta recuperación económica durará poco y que los efectos de la crisis permitirán que los que se encuentran más arriba se recuperen más rápido mientras los que están abajo verán más rápido deteriorada sus condiciones de vida (un gráfico con forma de “K”) en un escenario en que los recursos son escasos, en medio de un debate constituyente, no cabe duda que veremos volteretas de todos los estilos para quedarse con un trozo considerable de la torta y buscar además aplausos por tan gran capacidad de ingenio.

Las palabras grandilocuentes se esfuman en el humo cuando nos atenemos al dato de que el dueño de la Tercera se encuentra en una alta posibilidad de caer en default, cómo ha señalado el medio El Mostrador, no podrá pagar un cupón de US$ 17 millones de un total de US $ 500 de deuda, por la que está pagando con un 6,75% de interés y cuyos planes por reestructurarla no está llegando a buen puerto.

Qué mejor que mostrarse como un empresario dialogante y dispuesto al juego democrático para así inspirar compasión de la misma centroizquierda , que ya el 2013 le entregó un jugoso rescate durante el gobierno de Bachelet desde las arcas fiscales, por que dado que la futura Convención Constitucional no podrá alterar la propiedad privada nada le impide por tanto reforzarla y así legitimar a ojos del mundo que es de toda lógica que la Convención pueda garantizar derechos teóricos al pueblo mientras entrega dinero fresco y directo de las arcas fiscales a los empresarios comprometidos con la democracia. Si Jadue puede por decreto sostener que el neoliberalismo se acabó en Recoleta, un gesto así de simbólico como la reunión de una Convención Constitucional bastará para que la centroizquierda proclame que Chile ha superado el neoliberalismo.

La burguesía nos lleva sin duda siglos de ventaja en el arte del gatopardismo; cambiar todo para que nada cambie y en este juego de mostrarse todos unidos por el cambio de constitución, unidad que es celebrada por los mercados, buscan disfrazar un gran acuerdo entre políticos y empresarios para sustentar las bases del actual régimen sobre un texto escrito probablemente con lenguaje inclusivo, el pueblo para ellos es solo el público que aplaude o abuchea pero que carece de voz propia.

El problema es que este clima optimista no deja de ser un veranito de san juan en el marco de un convulsionado mercado mundial, con el Dólar perdiendo terreno y una disputa cada vez más abierta entre China y EEUU , en un marco de gran incertidumbre respecto al futuro de la pandemia y sus consecuencias económicas, que nada hace presagiar que será tan simple que el pueblo se dedique a tomar palco y aplaudir las grotescas actuaciones de empresarios y políticos jugando a ser demócratas mientras sus condiciones continúan deteriorándose, pese al alivio parcial que significó el 10%.

Recientemente el Informe de Política Monetaria (IPOM) realizado por el Banco Central cifró la caída de la economía para este año entre -4,5% y -5,5% En el informe se señala que, cómo mínimo, en 2022 recién se alcanzará el nivel de la economía hasta antes del Covid-19. La recuperación y el optimismo es aún solo una vaga promesa y una ilusión.

Si vemos el detalle de los mismos datos presentados como un aumento de la inversión extranjera la agencia detalló que el componente más importante del flujo de inversión en los primeros siete meses del año fueron las participaciones en el capital con un registro de US$5.047 millones (+7,9%), seguido de los instrumentos de deuda con US$2.482 millones (+139,7%) y las utilidades reinvertidas con US$2.443 millones (-32,7%). Estas cifras muestran que todo el dinero presentado como inversión en realidad muestran una caída de más de 30% que es inversión bruta de capital fijo, que a fin de cuentas es lo que genera empleo, por tanto son cifras que difícilmente tendrán un impacto real en las vidas de los votantes.

Así es como el único optimismo económico es el que tienen los empresarios de lograr un acuerdo nacional que beneficie sus intereses y que no existan fuerzas políticas que puedan frustrar dichas aspiraciones.El plebiscito pierde dramatismo y sólo será un trámite para que la crisis económica le afecte lo menos posible a los mismos de siempre.

Por esto es que, quienes nos oponemos a esta farsa de la unidad nacional y sabemos que todos los partidos del régimen preparan una gran estafa con las demandas de la rebelión, creemos que es necesario que exista una voz que se oponga a esta parodia democrática que buscan hacer pasar como proceso constituyente y de la pelea por que exista una asamblea constituyente libre y soberana que discuta , por ejemplo, cómo distribuir los millonarios recursos en salud, vivienda y educación, que de otra manera se destinarán para paliar el derroche de empresarios como Saieh.






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