×
×
Red Internacional

CORONAVIRUS. El fallecimiento de una trabajadora de la salud en Valparaíso es la cara más cruda de la pandemia y resultado de las medidas criminales del gobierno

El fallecimiento de Karen Figueroa, trabajadora del hospital Carlos Van Buren de la comuna de Valparaíso, por contagio de Covid-19 es una muestra brutal de este sistema de salud que no da abasto.

L.M.Estudiante Historia y Geografía Universidad Playa Ancha, Valparaíso.

Miércoles 13 de mayo de 2020 | 03:39

La mañana del martes se reunieron a las afuera del hospital Carlos Van Buren decenas de trabajadores para despedir a Karen Figueroa Rodríguez (40 años), técnico paramédico del servicio mediana complejidad quirúrgica, tras su muerte por contagio de Covid-19.

Karen trabajó por quince años en el área de salud y como muchas mujeres trabajadoras debió dedicarse al cuidado de sus familiares en el marco de la crisis sanitaria abierta por el Covid-19. Pero aun cuando Karen se entregó por entero al cuidado de sus padres, su fallecimiento, así como el de muchas otras víctimas, pudo ser evitado de contar con los insumos necesarios que tanta falta hacen en el sistema público de salud.

Según el último balance de contagios, Chile supera la cifra de treinta mil. Eso según las cifras oficiales, pero al no haber una política activa de test masivos a la población, probablemente el número de contagiados sea mayor.

El gobierno intenta por todos sus medios contener la situación especulando con las vidas de miles de trabajadores y sus familias, intentando instalar un clima de tranquilidad cuando las cifras indican que el sistema de salud público, que ya está colapsado, no dará abasto. Por ejemplo, Arturo Zúñiga subsecretario de redes asistenciales, afirma que la cifra de ventiladores mecánicos ha aumentado progresivamente a 1900, pero si el balance de contagio supera los 30.000 casos, quiere decir que la medida presentada como un progreso es completamente insuficiente.

Solo en el área de salud el gobierno habla de 885 casos de funcionarios contagiados, y fuentes internas hablan de más de 1.000 casos. Eso teniendo en consideración que lo peor de la pandemia se pronostica para los meses de invierno que están por venir.
¿Cuántos más deberán pagar con su vida la negligencia de un sistema de salud desmantelado por 30 años de saqueo empresarial avalado por los gobiernos de la Concertación, la Nueva Mayoría y la derecha?

Que no sean les trabajadores quienes paguen esta crisis con sus vidas

Aún cuando el gobierno y su séquito de ministros incompetentes, partiendo por Jaime Mañalich, aseguran estar “extraordinariamente preocupados y ocupados, tomando muy en serio la pandemia”, sabemos que lo único que han tomado en serio han sido los ataques a la clase trabajadora, como la tramposa ley de protección del empleo que tiene suspendidos los sueldos de miles de trabajadores que deben costear sus gastos mensuales con menos del 70% de sus sueldos.

El fallecimiento de Karen, así como la de decenas de personas que han pagado con su vida las negligencias del actual sistema de salud tienen responsables concretos, y son el gobierno y los empresarios, que han descargado las consecuencias de la crisis sanitaria sobre los hombros de miles de familias trabajadoras con el fin de asegurar sus ganancias.

Ahora y más que nunca es necesario que las y los trabajadores de la salud se organicen para impulsar comités de salud y seguridad, junto con otros sectores de la población para hacer frente a los ataques del gobierno y los empresarios, como lo vienen haciendo los trabajadores del Barros Luco (Santiago) por test masivos gratuitos al conjunto de la población para que el gobierno deje de ocultar las cifras de contagios y de muertes para imponer su “normalidad”. Insumos ya a los centros de salud pública con el impuesto extraordinario a las grandes fortunas para la implementación de camillas, ventiladores mecánicos e insumos básicos de protección para la población y los funcionarios de área de salud. Centralización con un sistema único de salud para disponer las clínicas privadas y los laboratorios y todos los recursos, aumentando la cantidad de test y camas para enfrentar la pandemia.

¡No podemos permitir más muertes de trabajadores y trabajadoras!
¡La crisis no la pueden pagar las familias obreras!




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias