Mundo Obrero Chile

EDUCACIÓN

Educación en tiempos de Pandemia

La pandemia dejó al descubierto y profundizó una crisis educativa previamente existente en los liceos y colegios del país, mostrando las graves condiciones en las cuales se encuentra el sistema educacional en Chile. Terminado el año escolar 2020 quedan diversas preguntas respecto al aprendizaje de las y los estudiantes en lo que fue este período de clases online ¿Aprendieron realmente las y los estudiantes? ¿Cómo podemos medir si esto fue así?

Domingo 20 de diciembre de 2020

Sin duda durante este año de pandemia la brecha entre estudiantes pobres o de familias trabajadoras y la de esa minorías de colegios caros de hijos de gerentes y empresarios aumentó, considerando que algunos tenían mayor acceso a conectividad y que otros ni siquiera pudieron ingresar en lo más mínimo a las plataformas virtuales dispuestas por las instituciones escolares.

¿En qué condiciones se impartieron las clases online?

Se estima que ocho de cada diez estudiantes de escuelas privadas tuvieron clases online diariamente; mientras que, en las escuelas gratuitas, 3 de cada 10 pudieron desempeñar de forma remota su educación y 2 de cada 10 nunca tuvieron acceso a una clase online. A esto se debe agregar la desigualdad de las condiciones habitacionales, el nivel de educación de los padres y la falta de dispositivos tecnológicos para lograr la conexión necesaria. Sumado a que el 60% de las familias ha vivido alguna situación crítica como una muerte cercana, pérdida de trabajo o problemas económicos graves.

¿Cómo son los procesos de evaluación en este contexto?

Durante el desarrollo del año pudimos presenciar una serie de cambios respecto a que se haría con las calificaciones de este año, en un primer momento se declaró que habría promoción inmediata, luego que no habría repitencia, para finalmente decidir que quedaría dispuesto a criterios pedagógicos o sostenidos al artículo 11 del decreto N° 67 de la promoción escolar, pero esto lejos de permitir una ayuda a las y los estudiantes, solo vino a marcar un azaroso y arbitrario modo de evaluación que permitió que muchos de los estudiantes sin conectividad vieran perjudicadas sus calificaciones a la hora de ser evaluados, permitiendo a aquellos que tenían conectividad tener promedios muy destacados, aumentando la brecha de aprendizaje entre estudiantes.

El problema central es que si ya el sistema de evaluación es estandarizado y no considera las diversas condiciones educativas de los niños ni sus intereses, el actual modo de evaluación profundizó esta situación, donde miles de estudiantes quedaron con promedios inclusive bajo la nota cuatro, con lo cual el poder mejorar su NEM para poder proseguir sus estudios se vuelve más difícil, profundizando la desigualdad.

¿Hay responsables de la crisis educativa?

Durante todo el año años hemos visto como el ministerio de Educación a realizado una serie de cambios que han perjudicado y precarizado aún más las condiciones laborales de los trabajadores de la educación y de las y los estudiantes, donde el ministro Figueroa ha dedicado más tiempo a impulsar la vuelta a clases presenciales en lugar de mejorar las condiciones en las cuales se imparten. Mientras por ejemplo en las diversas comunas hay despidos como ocurre en Antofagasta donde los Directores han desconocido el acuerdo con la Corporación de Desarrollo Social (CMDS) y despedido a trabajadores de la educación.

Hay un cierto clima de que frente a la precariedad educativa las y los trabajadores de la educación deberemos justificar nuestros trabajos, pero en realidad es todo lo contrario es el gobierno y el estado el que debe asegurar el derecho a la educación para el cual las y los trabajadores de la educación somos fundamentales.

¿Qué nos depara la educación semi presencial?

Para este 2021 se espera que las y los docentes impartan sus clases de manera remota y presencial, mediante dobles jornadas y reducción de estudiantes por salas, sin asegurar las condiciones sanitarias mínimas que como ya se ha visto en el pasado, muchas de las unidades educativas antes de la pandemia no cumplían con las condiciones mínimas de higiene o de elementos de aseo y para este próximo año tampoco se han asegurado del todo estas condiciones sanitarias, más que solo de manera superficial y a modo de parche. Sin tomar en cuenta la gran cantidad de trabajadores de la educación que son población de riesgo.

¿Qué sucederá con la educación en el actual proceso constituyente?

Es necesario considerar que la educación que hoy se imparte en el país, es una marcada educación de mercado que solo ha permitido a los empresarios y sectores privados aumentar las brechas entre estudiantes, además de no permitir que exista democracia en los diferentes establecimientos, así como usar mecanismos de segregación y estandarización en los procesos evaluativos. Promoviendo así la desigualdad y la mano de obra barata, dejando a miles de jóvenes sin un verdadero derecho a la educación.

Es necesario abrir un debate profundo sobre que educación necesitamos y como lograr barrer con el autoritarismo y las arbitrariedades educativas, poner en el centro una educación que permita estudiantes y profesores críticos que cuestionen, como y que se enseña, que de la crítica de esta educación al servicio del mercado puedan cuestionar una sociedad al servicio de los empresarios y no de las necesidades del pueblo trabajador.






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