CUENTA PUBLICA

Debilitar al congreso: el populismo de Piñera

Este sábado el gobierno montó una obra con la Cuenta Pública. Para pasar el conjunto de sus reformas precarizadoras, Piñera anunció una serie de medidas adornadas con una fraseología demagógica. Entre estas medidas adornadas se encuentra la disminución del número de parlamentarios, que bajo la excusa de “disminuir el gasto” busca de fondo reponer la lógica binominal, en sus palabras “una segunda transición”.

Gabrielle Girardello

Estudiante de Sociología en la Universidad de Chile

Martes 4 de junio de 2019 | 08:57

Este sábado primero de junio, el gobierno presentó una cuenta pública que hasta el día de hoy sigue abriendo debates. El discurso del presidente estuvo notoriamente limado: para anunciar el aumento de la represión y el mejoramiento técnico de las fuerzas de represión estatal, se aferró a prometer que esto entregaría seguridad a las familias, cuando cientos de familias han visto lo que ocurre cuando sus hijas e hijos son víctima de violencia policial, las balas, los perdigones, la violencia dentro de las comisarías y la represión a estudiantes y el pueblo trabajador por luchar por sus derechos más mínimos.

Además del aumento y perfeccionamiento de la represión por medio de la policía salió a reivindicar Aula Segura, un proyecto para ponerle una pata encima a estudiantes de educación secundaria, quienes se han enfrentado más contra el gobierno y la derecha este último mes, y que pueden ser un gran obstáculo para Piñera, que debe pasar las reformas de precarización estructurales: tributaria, laboral y previsional.

Te puede interesar: Para blindar al régimen, Piñera apuesta por reponer política binominal y aumentar represión a la juventud

Pero Piñera se encuentra débil, tiene que hacer que la oposición le vote a favor. Por esto es que apeló a una “segunda transición”, un diálogo sobre todo hacia la Democracia Cristiana. Mientras propone una serie de medidas precarizadoras y represivas también hace guiños hacia la oposición y “la clase media” con medidas como la reducción de parlamentarios bajo la excusa de “abaratar costos”. Es un discurso redondo: precariza con reformas estructurales, dice que nos tenemos que apretar los cinturones, prepara la represión para poner una pata encima a quienes quieran alzarse a protestar, y propone medidas populistas tratando de hacernos creer que todos nos vamos a apretar los cinturones. Hay que decir que de mínima es difícil creérselo a la 5 fortuna de Chile que es Piñera.

La verdad es que de reducirse la cantidad de parlamentarios lo más probable que ocurriría sería que tuvieran menos representación en el parlamento nuevas alternativas políticas por fuera del espectro del binominal, es decir, por fuera de los partidos que han profundizado y perpetuado la herencia de la dictadura y el neoliberalismo en Chile. En otras palabras, quienes se verán más fortalecidos serán justamente la derecha y los partidos nacidos del concertacionismo. Claramente no todos se apretarán los cinturones, seguirá habiendo parlamentarios gobernando para los capitalistas mientras reciben sueldos millonarios. Si tan preocupados estuviesen de abaratar costos cobrarían como un trabajador calificado, pero no van a renunciar a sus privilegios así de fácil.

Así, el ejemplo de la disminución de parlamentarios nos entrega luces de lo que podrá ser un aumento en la demagogia del gobierno, para hacer pagar los costos de futuras crisis y los vaivenes económicos al pueblo trabajador y sus familias mientras los grandes poderes engordan sus bolsillos a costa nuestra.






Temas relacionados

Democracia Cristiana   /   Parlamento   /   Congreso

Comentarios

DEJAR COMENTARIO