Mundo Obrero Chile

CRÓNICA

Así se vivió ayer la movilización de las y los trabajadores del Hospital Barros Luco

Desde las 8 de la mañana de ayer se comenzaron a concentrar los trabajadores y trabajadoras movilizados del histórico hospital Barros Luco. Una mañana helada, en un horario que podría ser catalogado como temprano para muchas personas, pero a decir verdad, para los trabajadores de la salud ya se ha vuelto normal dormir poco y pasar frío. ¿Como no? si trabajan extensos turnos de incluso 24 horas seguidas y para variar no tienen acceso al agua caliente y tienen que ducharse con agua helada, razones por las cuales los trabajadores del hospital vienen movilizándose hace días.

Martes 15 de junio

Cerca de las 9:30 de la mañana, cuando ya había un gran contingente de trabajadores, trabajadoras, organizaciones que los apoyan y medios de comunicación, donde también estaba La Izquierda Diario, comenzó el punto de prensa.

“No más abusos, no más abusos…” cantaban los presentes a las afueras de la Fenats del Barros Luco para dar inicio al punto de presa.

“Empezamos a movilizarnos desde la semana pasada por el derecho al descanso, pero a raíz de eso empezaron a salir a la luz distintas situaciones que van directamente en perjuicio de los pacientes, como por ejemplo que en este hospital de alta complejidad no tengamos agua caliente como para bañar a los pacientes. Estas son situaciones que no son solamente de ahora, son de hace mucho tiempo”. Fueron las primeras palabras de la dirigenta de la Fenats Brisa Gálvez en la conferencia, palabras que dijo mirando a la periodista del canal 24 horas, mientras atrás se encontraban todos los trabajadores con lienzos, cartulinas con consignas escritas, y un gran Robot del famoso “Bender” de la caricatura “futurama” que hicieron los trabajadores del Cesfam Alejandro del Río hace un tiempo cuando se movilizaron por las precarias condiciones de los trabajadores de la salud y levantaron la campaña de “No Somos Robot”.

Con respecto a los dichos de las autoridades del gobierno, como lo es el ministro Paris, la dirigenta dijo que “ya basta de ningunear a los trabajadores del Barros Luco, a los que se han sacado la cresta en esta pandemia”, dijo alzando la voz. Terminó su palabra. Aplausos. “Con todo si no pa’ qué” comenzaron a gritar los trabajadores a su alrededor.

Insistió en que la culpa es del gobierno, “no nos vengan a culpar a nosotros, somos la carne de cañón en estos momento a nivel nacional”.

También habló el constituyente electo de la Lista del Pueblo por el distrito 13 Rodrigo Rojas Vade, más conocido como “el Pelao Vade”, conocido por haber estado luchando junto a millones durante la rebelión y por su lucha viviendo la precariedad del sistema de salud. Con una mascarilla que dice “Libertad a lxs presxs de la revuelta”, sus aros característicos en la ceja y las orejas y un pequeño “1312” en su polerón, a la altura del pecho. “Me pregunto si el doctor Paris, dentro de su soberbia, que trata acá a los compañeros y compañeras como si fueran sus empleados, sus esclavos (...) después de un turno de 12 horas, o 24 horas, se baña con agua helada en su casa, arriesgándose a una neumonía como le ha pasado a compañeros acá”, dijo. “Me pregunto si él se ducha calentando un agua en el hervidor, porque esa es la realidad de los pacientes”.

Así dio el paso adelante Migue Arriagada, trabajador del Barros Luco que lleva más de 14 años prestando servicios en el recinto, quien precisamente estuvo enfermo de neumonía por bañarse con agua helada y salir al frío en la mañana. Con su gorro con la bandera mapuche en el centro, comenzó a leer una carta que hicieron los trabajadores a los pacientes, a los usuarios, al común de las personas, a quienes nos atendemos en el precario servicio público de salud.

“Estar en contra de la movilización es mantener todas estas condiciones de atención que no hacen otra cosa que vulnerar el derecho a la salud de calidad”, dijo nervioso leyendo la carta abierta. Al terminar de leerla, no aguantó las ganas de desahogarse al tener a los medios de comunicación en frente, y con una voz temblorosa que emociona a cualquiera que se ha atendido en hospitales públicos o consultorios, dijo: “esto lo hacemos por los usuarios, porque nosotros también somos usuarios, nosotros no nos atendemos en la clínica Indisa si nos enfermamos. Yo me enfermé y estuve dos días hospitalizado en una silla, esa es la atención que hay.” Aplausos. ¡Bravo! Gritaron los trabajadores.

Dauno Tótoro, dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios, también intervino en el punto de prensa para decir que es necesario “avanzar en la perspectiva de la movilización porque ese es el camino en el que vamos a conquistar estas demandas mínimas y básicas que tienen los trabajadores y trabajadoras, sino que también a que los costos de esta crisis no la paguen las familias de los sectores populares, sino que la paguen los que se enriquecieron durante estos 30 años”, fueron sus palabras.

“La salud... es un derecho, para el gobierno... un privilegio”, comenzaron de nuevo los cánticos de los trabajadores.

“El robot acá nos acompaña porque hemos sido tratados como máquinas, y somos personas, detrás de cada trabajador hay una familia, hay un temor a contagiar a la familia. Porque también se ha muerto gente, no solo trabajadores sino que incluso familiares de trabajadores. Se han muerto y han sufrido, y eso a nadie le ha importado, como la salud mental de los trabajadores”, cerró Brisa.

Posterior al punto de prensa, desde la agrupación anticapitalista Vencer, donde nos organizamos estudiantes y trabajadores jóvenes, acompañamos a los trabajadores a protestar a las afueras del Ministerio de Salud, para hacer entrega de una carta al ministro Paris. Todos tomamos el metro en la estación El Llano, combinamos en Santa Ana para llegar al metro Bellas Artes y caminamos hasta el Ministerio, llenos de banderas, silbatos y un gran lienzo celeste que dice “Hospital Barros Luco Trudeau”, que los trabajadores alzaban orgullosos. Porque están orgullosos de su trabajo, se nota a kilómetros que aman lo que hacen, pero como ellos dicen, esto no es por vocación, no se puede estar aguantando y normalizando la explotación laboral, cuando en realidad sí hay dinero y recursos para contratar más personal y repartir las horas de trabajo.

De manera irreverente, con esa astucia y sentido del humor característico de la clase trabajadora, empezaron los gritos de “Paris, escucha, arreglanos las duchas”, que cantaban los funcionarios mientras se reían, a pesar de toda la miseria que viven, pero con una gran esperanza de que con movilización se pueden conquistar sus demandas.

Y tomó el megáfono, nuevamente la dirigenta Brisa Gálvez, “en este ministerio quieren que sigamos trabajando “cabeza gacha”, y que suframos las consecuencias de las malas decisiones de este gobierno de turno”, dijo. ¡Vamos que se puede con hartas ganas nomás!

Más de una hora estuvieron los trabajadores afuera del Ministerio, metiendo ruido y con carteles con consignas como “luchamos por la dignidad de pacientes y funcionarios”, “no a la precarización de la salud pública”, “la verdadera pandemia está en La Moneda”, “¡Mienten!, desde el inicio de la pandemia nos falta personal”, “Dónde está el 288% de contrataciones extras??”.






Comentarios

DEJAR COMENTARIO