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Macri y papa Francisco: no tan distintos

El gobierno de Cambiemos negocia con el Papa, más allá de las disputas de la superficie. Gestos y fondos para la obra social de Francisco.

Fernando Rosso

@RossoFer

Lunes 30 de mayo de 2016 | 11:19

Para el presidente Mauricio Macri todo se arregla con plata. Con los dirigentes de los sindicatos no le fue tan mal con ese método básico y elemental: liberó fondos para las obras sociales y compró el quietismo vergonzante frente al veto a la ley antidespidos y el avance del ajuste. De esta manera, una amenaza de paro, huelga o movilización se transformó en una indefinida jornada de “ollas populares”. Dirigentes que manejan la “llave” del país -como es el caso de los camioneros- y ubicados en posiciones estratégicas de la producción nacional, impulsan una medida que causa el menor daño posible a los planes del Gobierno.

Ahora, con otra corporación internacional dirigida por un peronista, el presidente pretende resolver las diferencias con la misma metodología.

"Otórguese a la Fundación Pía Autónoma de Derecho Pontificio Scholas Occurrentes un aporte financiero no reintegrable con cargo de rendición de cuentas por un monto de $ 16.666.000, destinados a sufragar los gastos de personal, equipamiento e infraestructura de la sede central en nuestro país durante el presente año", certifica el artículo 1° del decreto 711, que se publicó en el Boletín Oficial.

Scholas Occurrentes es su obra social. Una Organización Internacional de Derecho Pontificio aprobada y erigida por el Papa desde la Ciudad del Vaticano el 13 de agosto de 2013. Su página oficial explica que “vincula la tecnología con el arte y el deporte para fomentar la integración social y la cultura del encuentro por la paz. Está presente en 82 países a través de su red que integra a más de 400.000 escuelas y redes educativas. Con sedes en la Ciudad del Vaticano, Argentina, España, Paraguay y Mozambique”.

Dieciséis palos para su red de escuelas en el país no es un mal negocio, sobre todo en tiempos en lo que el Gobierno asegura que es necesario el esfuerzo de todos e impulsa ajustes en el Estado, en las universidades y en la educación pública en general.

El Papa envió su correspondiente señal cuando eligió a la Argentina como sede de un nuevo Partido por la Paz, que organizará el 10 de julio el programa Scholas Occurentes y que se disputará en La Plata. La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal mandó a Roma a su mano derecha, el ministro de Gobierno Federico Salvai para participar del anuncio de éste evento. El Jefe de Gabinete, Marcos Peña, también envió al Vaticano al líder de la Juventud del PRO, Piter Robledo, que fue recibido por Francisco con una desbordante amabilidad.

Los gestos y la liberación de fondos para la red educativa papal se producen a días de la realización de un seminario internacional de jueces organizado por el Papa y dónde Macri quiere evitar cualquier eventual mensaje opositor. Allí se encontrarán, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti y Francisco, dos personajes fustigados por el funcional “electrón loco” de la coalición Cambiemos: Elisa Carrió.

Detrás de la guerra de “trolls” que atacan y defienden al Papa en las pequeñas guerras de las redes sociales, los escandalizados por la foto y la recepción a Hebe de Bonafini o las estridentes declaraciones del inefable Jaime Duran Barba, se negocia el poder real.

Una organización como la Confederación de Trabajadores en la Economía Popular (de la que forma parte el Movimiento Evita), y que está identificada con el papa Francisco ya había reconocido que negociaban con el gobierno abrir "unos 600 merenderos y comedores”, según informó uno de sus referentes, Emilio Pérsico. El dirigente del Evita terminó fotografiado junto a Macri en la inauguración de un plan de viviendas e hizo un gran aporte al nuevo perfil social que Cambiemos quiso darle a su Gobierno luego del paquete de medidas implementado de entrada.

En tiempos del kichnerismo se había alimentado el mito de que Jorge Bergoglio era el líder espiritual de la oposición. Con la llegada de Cambiemos a la Casa Rosada se creó la leyenda de que Francisco se transformaba en el jefe internacional de la resistencia.

Pero la única verdad es la realidad y más allá de la grieta y el micromundo de las redes sociales, el papa Francisco y las organizaciones que influencia se disponen a cumplir su función de contención de los que se caen de la mesa del ajuste macrista.

Lograr en dos días el perdón de Hebe y unos cuantos billetes para esa “noble” tarea, no es una mala recompensa para el nuevo bonaparte universal que alguna vez supo afirmar: “El dinero debe servir, no gobernar!”. Y Macri lo entendió a su manera: el dinero, por ahora, le sirve para gobernar.






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