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EDUCACIÓN

Las clases virtuales olvidaron a les estudiantes, las clases presenciales del ministro Figueroa aún más

Frente a la prolongada pandemia, el aumento del desempleo y un deterioro de la salud mental es pertinente preguntarse ; ¿Las clases virtuales y presenciales consideran las necesidades y opiniones de les estudiantes? ¿ Si se hubiese preguntado a la población estudiantil sus intereses, habría bajado la deserción escolar?

Lunes 31 de agosto | 08:59

Si consideramos las encuestas en Chile en contexto de Pandemia, no se ha registrado ninguna por parte del gobierno que haya logrado vislumbrar el interés de estudiantes en el aula virtual. La propia encuesta de educación 2020 ha registrado que el 81 % de los alumnos considera “excesiva” la carga de trabajo impuesta por los profesores, y casi otro tanto (el 80 %) afirma no estar satisfechos con la docencia no presencial.

Como si fuera poco, y como recalcó Alejandra Arratia de educación 2020 "el 50% de las y los estudiantes encuestados indicó tener acceso “ocasional” o “nulo” a un computador y entre el 60% y el 80% reportó no contar con un espacio cómodo para estudiar, materiales para realizar tareas, un ambiente de concentración en el hogar, o apoyo de parte de adultos/as responsables o docentes. La conectividad también es un asunto pendiente: el 45,7% sólo dispone de un celular para hacer tareas, o no tiene conexión alguna."

Y sumando más antecedentes, la situación emocional de las y los estudiantes se ha visto afectada,lo que marca un aumento de problemas mentales en los sectores más precarizados, los mismos de Educación2020 plantean que las emociones es necesario potenciarlas en el contexto de pandemia, y cambiar el enfoque a una educación integral. El problema es que no hay un plan serio del gobierno para atender a este problema, ni menos a financiar las principales razones de la ansiedad,la rabia y la tristeza, esto porque no quieren abordar el problema de raíz, atender al desempleo de sus familias, asegurar la alimentación en el colegio para todas las familias, y realmente menos, preguntarles a las y los estudiantes, qué es lo que quieren aprender en este contexto, y que es lo que necesitan para su salud mental y física.

La deserción escolar en pandemia ya en junio anunciaban un número de 80000 estudiantes, una de las mayores deserciones en la historia. Y me pregunto si en las instituciones educativas realmente se han asegurado de saber los intereses y necesidades de las y los estudiantes, por lo que he entrevistado a algunos secundarios y el casi nulo registro de evidencias de ello, me da a entender que no. Que viene a actuar además de no asegurar los principales problemas a los que son parte de la deserción, y que tampoco se considera a los que con esfuerzo logran conectarse. Trotsky planteaba la necesidad de una educación que tuviera sus bases en el pensamiento crítico en un contexto de proceso revolucionario, y hoy frente a la desigualdad también lo tomaremos, porque pareciera que hace opinión , que dio inicio al estallido y que reventó de ver inhumana desigualdad, es la que quieren callar, incluso en su propia formación.

Siguiendo la misma lógica, el gobierno y a cargo del ministerio de educación Raúl Figueroa, incita a volver a clase presenciales sin preguntarles a las y los estudiantes
si quieren volver. Se impone a costa de la salud de ellos y sus familias, una vuelta desresponsabilizada que implicará más contagios, dolor y muerte, esto porque se incita con insuficientes medidas sanitarias, tal como se obliga a volver en los lugares de trabajo. Apoderados rechazaron esta medida, pero jamás le preguntaron a las y los adolescentes. ¿ Cuántos se podrán quedar en sus casas por seguridad? ¿ Cuántos estarán forjados a volver, pero en vez de estudiar, en ir a trabajar?. ¿ Qué pasa con el transporte público? ¿ Que pasa con la salud y la protección de la vida de la humanidad?

Vivimos una educación virtual y futura presencial sin tomar la opinión de las y los estudiantes. Es esta educación que queremos formar?. El adultocentrismo capitalista implica que no responder a la deserción escolar los colegios, sino al financiamiento por competencia, implica no preocuparse ni por sus vidas ni su educación, sino por enseñar al " mejor postor". ¿ Por qué tanto miedo a las y los estudiantes? ¿ A que digan con hambre no hay clases? ¿ Quiero aprender tal o cu+al contenido necesario pero sin calificaciones? ¿ En este contexto de qué sirven los premios o los galardones? ¿ Tienen miedo de que apuesten de un futuro mejor ,no solo para ellos, sino para el conjunto de la humanidad?






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