Política Chile

PANDEMIA Y DESEMPLEO

Cuenta Pública: La doble cara de Piñera frente a la pandemia del desempleo en Chile

El viernes 31 de julio, Sebastián Piñera dio su cuenta pública de cara a la profunda crisis que vive hace más de 9 meses de gobierno. Una cuenta pública cargada de cinismo, oportunismo y demagogia, mientras que entre líneas se prepara medidas para enriquecer a los más ricos.

Felix Melita

Estudiante de Psicología Universidad de Antofagasta

Domingo 2 de agosto

Piñera y la pandemia del desempleo

Como hemos afirmado anteriormente desde La Izquierda Diario, Chile se encuentra en una verdadera encrucijada, un impasse económico, que tiene a amplias franjas del pueblo trabajador y pobre pagando los platos rotos de la crisis. Es así que recientemente el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), hizo públicos los datos arrojados en su Encuesta Nacional de Empleo (ENE), bajo la cual se afirma que el desempleo en Chile llegaría a cicfras históricas, comparables sólo con las cifras de desempleo de la década de los 80’s, en donde el país –en medio de la dictadura cívico militar- vivió una de las mayores crisis económicas, con cifras de un aumento de un 163,2% de trabajadores suspendidos de sus contratos y trabajos.

De esta forma, y con datos y una realidad nacional tan crítica, es que Sebastián Piñera no tuvo otra opción que referirse a estas cifras, afirmando que el país cuenta con 1 millón 800 mil desempleados y 700 mil suspendidos, es decir, 2,5 millones de personas no están recibiendo sueldo en este momento.

Acompañando estas cifras, Piñera –con las intenciones de calmar las aguas frente a una problemática que acrecienta el malestar en la población, sumado al hambre que también se extiende en las poblaciones del país- anunció la promulgación del proyecto de Ley de Protección de la Clase Media, creando un bono de $500 mil y un préstamo solidario, que se supone que beneficiará a alrededor de 1,6 millones de personas.

Pero como usted podrá anunciar ya a estas alturas, viene acompañado de una letra chicha.

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Detrás del programa del gobierno

De esta manera Piñera afirmó que el programa “tendrá un costo cercano a los US$2.000 millones y nos permitirá avanzar con fuerza hacia la creación o recuperación del millón ochocientos mil empleos que hemos perdido”. Sin embargo, a esto se le debe considerar que las medidas del gobierno contemplan altos incentivos tributarios a la inversión privada, representando el 80% de la inversión total, con un desembolso de US$21 mil millones del Estado directo a los bolsillos de los empresarios. Ahora, esto va acompañado de un discurso en el cual se espera que esta medida se traduzca en la creación de 120 mil empleos directos, a la par de fortalecer y agilizar el Programa de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas, es decir, de una ola de privatizaciones de una serie de servicios del Estado, que si trae empleos, de seguro serán sumamente precarizados, con salarios bajísimos y deplorables condiciones laborales, como las que se viven en cada lugar trabajo de empresa concesionaria en el país.

Se trata de fortalecer el negocio de los privados en toda la línea, mientras que en televisión se monta una performance de preocupación respecto a las casi 2 millones de familias que hoy no cuentan con ingresos gracias a las medidas adoptadas por el gobierno de Sebastián Piñera y cia.

¿Y qué pasa con las AFP?

En materia de pensiones, Sebastián Piñera afirmó que su “compromiso es con un sistema de pensiones mixto (…) basado en un pilar contributivo, financiado con aportes y ahorros de los trabajadores, ahorros que les pertenecen a los trabajadores, y otro pilar solidario, financiado por el Estado y las personas, para introducir solidaridad y mejorar las pensiones de los grupos más vulnerables y de clase media necesitada”. Es decir, que el dinero de las pensiones seguirá saliendo principalmente desde el bolsillo del pueblo trabajador, todo esto mientras en el congreso se tramita la ley que permite a las AFP utilizar los fondos de pensiones para costear las deudas de los empresarios. Una completa farsa por parte del gobierno.

Un discurso vacío y demagógico, vendiendo la ilusión de que el gobierno ha escuchado las demandas alusivas a las AFP, pero para utilizarla para salvaguardar las ganancias de a quiénes representa verdaderamente el gobierno: los empresarios, los ricos, los poderosos y los pulpos de las AFP y los bancos.

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Llamado a la unidad y bajas expectativas económicas

¿Cómo finalizó su discurso Sebastián Piñera? Haciendo énfasis en la idea de la colaboración entre la “oposición” –comillas pues ningún sector que colabore de alguna forma con este gobierno puede llamarse a sí mismo como oposición- y la derecha para sacar adelante el proceso del plebiscito hacia el proceso constituyente –el cual desde ya se encuentra limitado por la Ley 21.200, que impedirá acabar con las AFP, y con la educación, la salud y el agua como un negocio, por ejemplo- , afirmando que: “estos últimos 9 meses han sido muy difíciles y exigentes para todos y han sido también extraordinariamente difíciles y exigentes para mí”.

Sin embargo, el discurso no sólo estuvo acompañado de especialistas del área de la salud que lo tildaron de mentiroso, sino que además se ponen en duda las proyecciones económicas del gobierno.

El economista y académico de la Universidad de Chile, Joseph Ramos, afirma que: "Vamos a quedarnos con las cifras del Banco Central, que postula una caída este año del PIB del orden del 7 por ciento, y para el año que viene, un repunte de 5; no va a compensar todo lo que cayó, entonces no sería hasta el 2022 que se recuperaría la producción, en ese momento es cuando volveríamos a las cifras de empleo que teníamos antes de la crisis".

Es decir, las cifras de desempleo seguirán aumentando, y no se recuperarán dentro de dos años. No son sólo cifras. Son familias que no tendrán trabajo –y posiblemente tampoco cuenten con ingresos- por más de dos años.

En esta misma línea, el economista Peter Schiff, quien anticipó la crisis subprime del 2008, afirmó que la crisis internacional no afectará la estabilidad del dólar, “El coronavirus simplemente ha acelerado el proceso de la caída del dólar y la Reserva Federal [de EE.UU.] nada pueda hacer ahora mismo para poner freno a esta caída (…) lo que ocupará su lugar es el dinero verdadero, particularmente el oro, porque el oro circulaba antes del dólar, que hizo un mal trabajo. El oro está recuperando su lugar… La economía de castillo de naipes que ha sido levantada a lo largo de los años, y cuyo arquitecto ha sido la Reserva Federal, se basa en el estatus que tiene el dólar como moneda de reserva. Si el dólar pierde este estatus, los fundamentos se desmoronan y el castillo de naipes se derrumba.”

Es un nuevo momento del discurso de “reactivación económica”, ese mismo que se empeñó por hacer del norte del país una zona de sacrificio, para después decretar cuarentena indefinida mientras los contagios y muertes de familias trabajadoras siguen aumentando, conforme de aumentar las ganancias de los grandes empresarios. Y es en estos términos bajo los cuales debe entenderse este nuevo impulso del discurso de la reactivación de la economía. Una medida frente a la presión que genera por abajo la cifra histórica de más de 2 millones de desempleados, mientras que por otro lado un mayor desembolso de dinero por parte del Estado para rescatar el negocio empresarial de cara a las agravaciones de la crisis internacional.

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Algunas medidas mínimas para enfrentar la pandemia del desempleo en Chile

El aumento de dineros que el Estado desembolsa en privados no soluciona verdaderamente el problema basal y estructural del trabajo en Chile: 1) Trabajos sumamente precarizados -con libertades sindicales sumamente restringidas-, y 2) Facilidades para escoger y regodearse por parte de los empresarios para despedir, desvincular y suspender trabajadores en medio de la pandemia para defender sus ganancias. El gobierno demuestra así que importan más las billeteras de los magnates que la comida en la mesa de las familias trabajadoras.

Se trata de una situación histórica, que debe ser respondida y encarada con medidas radicales, como la derogación de la ley de "protección del empleo", así como el Art. 161 del Código del Trabajo, que permite despidos por necesidades de la empresa, así como prohibir todos los despidos. Ni una sola familia en la calle. Y todas las familias afectadas por estas leyes deben ser reincorporadas y compensadas con el pago de su sueldo íntegramente por todo el tiempo en que no percibieron sus ingresos totales de sueldo.

La mentira del gobierno de que no hay plata para esto cada vez se caemás a pedazos. Los ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres. Sólo con las ganancias de Minera Escondida se podrían financiar rentas básicas de emergencia de $500 mil para 250 mil familias por un plazo de 7 meses.

Sin embargo, para esto, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) -dirigida principalmente por integrantes del Partido Comunista- debe asumir esta tarea, y levantar un paro nacional, junto a diversos sectores, como los sindicatos mineros, y todas las centrales y organismos sindicales del país, en unidad a organismos estudiantiles y poblacionales. Los trabajos no esenciales deben ser completamente paralizados, pero con rentas básicas como las que se podrían entregar con las ganancias de Escondida.

Estas son algunas medidas para enfrentar mínimamente esta doble pandemia que afecta al pueblo trabajador y pobre del país.






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